Hoy, un veintiséis de Febrero, la canción que no para de sonar es One Woman Man, de John Legend.
No es en realidad por la letra, creo que quizás es el ritmo, lento, que te envuelve, y te hace pensar y ponerte melancólica.
Esa es mi canción hoy.
De repente, se me vino esto a la cabeza.
¿Qué es lo que se siente?
Que se siente teniéndote, abrazándote,
o quizás, con la suerte de un ganador,
besándote.
No sé como se sentirá que tus labios me rocen,
o que susurren mi nombre dulcemente,
acariciando cada letra.
Solía tener mi cabeza en la tierra,
pensamientos mundanos,
tiempo imparable, belleza escondida.
Y ahora, todo lo que mi cabeza contiene
es tu imagen.
Tu boca,
posada en tu taza de café favorita.
Tus ojos,
atrapados tras tus infinitas gafas negras.
Solía pensar que el amor era efímero,
que son de esas cosas que no duran,
que se disfrutan,
se saborean,
pero se acaban.
Pero solo ahora, viéndote con otros ojos,
ojos que admiran a tu imborrable sonrisa,
ojos enamorados de tu alma,
se que es mucho más que
simplemente un cigarro en unos labios.
Ahora, se con certitud que esto que estanca el resto de mis pensamientos,
esto que arrasa con mi amor propio,
tiene tu nombre.
Y, aunque pasen años,
décadas
o siglos,
en los que ya no está aquí, el mundo tiene por seguro que
lo que siento es verdadero amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario